Cada vez tengo más dudas de que el mayor competidor de Google sea ChatGPT.
Durante los últimos dos años hemos hablado mucho de una posible migración de las búsquedas de Google hacia ChatGPT y otros asistentes de IA. Y seguramente está ocurriendo, pero creo que explica solo una parte del cambio.
El cambio no empieza en el buscador
Hay otra cosa que me parece incluso más interesante: cada vez hay más cosas que directamente dejamos de buscar.
Pensemos en cómo descubrimos hoy un restaurante, un destino para viajar, una serie, un producto o incluso una noticia. Muchas veces no hemos abierto Google y escrito una búsqueda. Lo hemos visto en TikTok o Instagram, nos lo ha recomendado YouTube, ha aparecido en Discover o simplemente un algoritmo ha decidido que podía interesarnos.
Y esto cambia bastante el comportamiento al que estábamos acostumbrados.
Internet ha funcionado durante años alrededor de una necesidad: necesito algo, lo busco y elijo entre los resultados. Ahora convivimos con otro modelo en el que las plataformas intentan anticiparse a esa necesidad y mostrarnos algo antes incluso de que pensemos en buscarlo.
Por eso no sé si el gran cambio para Google es simplemente que ChatGPT pueda responder mejor o peor a una pregunta. TikTok, Instagram, YouTube, Discover y todos los sistemas de recomendación están compitiendo en un momento anterior: en conseguir que esa pregunta ni siquiera llegue a hacerse en Google.
Y para los que trabajamos en SEO creo que esto abre un debate interesante.
Durante años hemos aprendido a posicionar contenidos cuando existe una búsqueda. A entender la intención, las keywords, la demanda y cómo responder mejor que el resto.
Pero ¿qué pasa cuando no hay búsqueda?
Quizá una parte de lo que hoy llamamos SEO termine consistiendo en conseguir visibilidad precisamente ahí: cuando el usuario todavía no sabe qué quiere buscar.
Y no tengo tan claro que entonces podamos seguir llamándolo SEO.